Montsebrains

Montsebrains

Lejos de ser una mujer de pueblo al uso, típica y utópica, soy de pueblo. Mis reivindicaciones siempre han estado desde el lado femenino si bien no me considero misógina en el más amplio espectro de la palabra.

Tengo una hija con la que hemos sufrido las carencias del mundo rural en cuanto a las necesidades de guarderías que no sean de horarios sin sentido para madres trabajadoras (fuera de casa, que no hay trabajo con horario más dilatado que ser ama de casa 24 horas).

He sufrido por ende el micromachismo que nos sacude cada día, en primera y en segunda persona, contra el que me he rebelado desde mi más tierna infancia, aun habiendo nacido en una familia de mente abierta y tolerante frente a según qué aspectos.

Entendiendo y comprendiendo un poco el mundo en el que vivimos, siempre he optado por el papel activo de las personas, y mí profesión de psicóloga me facilita la intervención y el uso de la pedagogía cada día y cada minuto del día, cuestión que considero hay que llevar hasta el límite de sus consecuencias.