Ángeles Mazorra

Ángeles Mazorra

Renny Whiteoak, Malvaloca, la monja gitana, o una conversación en la catedral bajo el vuelo de oscuras golondrinas, configuraron desde muy pronto mi universo privado. Sin guía y sin orden, entre ácrata y anárquica, casi igual que hoy.
Ecléctica, a veces huraña, solitaria y profundamente sentimental en el sentido menos peyorativo del término, he encontrado en Turco un refugio de amor sin límites y sin palabras.
Escribo sin remedio desde que me recuerdo, como la única manera posible de tamizar una realidad que a veces se pone cuesta arriba…
Y sin embargo vivo alegre, feliz y sonriente, convencida y segura de la bondad escondida que triunfará pese a todo.